Pros y contras de reunificar las deudas en una misma entidad

¿De qué se trata una reunificación de deudas?

En términos generales, reunificar deudas es sencillamente juntar varias deudas de diferente tipo en un único préstamo. Algunas personas acuden a esta estrategia con el fin de reducir la cuota mensual de su préstamo de dinero.

Esta opción que permite afrontar el pago de las deudas la pueden gestionar tanto empresas especializadas mediadoras como entidades bancarias. De esta forma, se unifican préstamos e hipotecas que se tengan con diferentes bancos o con diferentes tipos de interés.

Aún son muchos quienes no conocen los préstamos en línea o los préstamos rápidos a través de internet y todavía cuentan con un portafolio de deuda que necesitan reunificarlo. Entonces, ¿cuáles son los pros y los contras de reunificar las deudas?


Ventajas

La principal ventaja de esta estrategia es que permite reducir lo que se paga cada mes por las deudas. Si se realiza una buena reunificación es probable pagar menos intereses por el total de la deuda. Si no resulta así, lo más recomendable es pagar las deudas de manera separada.

Por estos motivos, reunificar deudas tiene sentido cuando se convierte en una solución y no solo una forma para ganar tiempo en el corto plazo.

Desventajas

Al consolidar deudas muchas veces es probable terminar pagando más por los préstamos de dinero. Hay que tener claro que según el plazo del préstamo, se puede llegar a pagar el doble por una misma deuda y, aunque la cuota será menor, los intereses a largo plazo se acumulan, haciendo que al final resulte perjudicial.

Otra de las desventajas es que si se opta por reunificar las deudas, puede que se  tengan que pagar intereses de cancelación de todos los préstamos y gastos de constitución del nuevo. Además, a estos gastos podrían sumársele las comisiones en caso de acudir a un intermediario.


Evaluar la situación

Aunque no represente un proceso realmente complicado, sí requiere del estudio de cada caso particular por parte de la empresa mediadora. Tras un análisis de las deudas, los intereses que se están pagando y los plazos de amortización; se puede comenzar a negociar con las diferentes entidades las nuevas condiciones de pago y concluir si es algo que conviene o no.


Otra opción

Si aún no se han adquirido deudas que se requieran reunificar, otra opción es pedir préstamos rápidos en línea a través de plataformas como Credy. De esta manera se permite elegir el monto que se desea y el tiempo en el que se puede devolver sin incurrir en incumplimientos ni tener que reunificar los créditos en uno solo.

Así mismo, si la persona no cuenta con un historial de crédito adecuado, también se puede acudir a los préstamos para reportados que son permitidos por este tipo de plataformas.