¿Cómo puedo deshacerme de mis deudas?

¿Por qué tenemos deudas?

¿Conoces a alguien que conozca a alguien sin deudas? No lo creemos.

Las deudas hoy en día se han vuelto inevitable. Muchos productos prácticos y necesarios tiene unos precios bastante alto, por ejemplo: los smartphones, es más razonable comprarlos con un préstamo y pagarlos poco a poco en un rango de tiempo considerable que pagarlo todo de una vez.

Muchas personas tienen deudas que se encuentran en sus límites permitidos y que además tienen justificación. No puedes comprar la casa de tus sueños si no tienes una gran cantidad de dinero disponible, la mayoría de las compras de este estilo se realizan con la ayuda de una hipoteca. 

Si las deudas están dentro de tu capacidad y no tienes ningún problema para pagar en el tiempo establecido, no tienes nada de qué preocuparte. 

Pero, es muy común que le cause problemas a las persona que han sobrepasado su capacidad de pago. Ellos terminan con una deuda muy grande y ningún plan real de cómo mejorar su situación.

Sin embargo, muchas cosas que se pueden hacer para deshacerse de la deuda o al menos disminuirla. 

¡Para de incrementar tu deuda! 

Esto puede sonar como algo obvio, pero es sorprendente la cantidad de personas que incrementan sus obligaciones financieras sin poder lidiar con las ya existentes. El primer paso para reducir tu deuda debería ser, no seguir incrementandola.

Esto parece algo fácil de hacer, entonces ¿cómo es que las personas lo encuentran tan difícil? Porque significa adaptarse a un estilo de vida distinto.

Debes ser realista sobre lo que puedes permitirte y dejar de fantasear con cosas lujosas que están más allá de tus límites. 

Organiza tu deuda 

Cuando tienes muchos préstamos o créditos distintos es difícil tener una visión panorámica de cuánto debes, cuáles son las tasas de interés, y plazo de tiempo que tienes para pagar cada préstamo o crédito. 

Averigua las tasas de interés de cada préstamo o crédito. Haz una lista comenzando por el préstamo con la menor tasa de interés. Otra opción es hacer una lista de todos los préstamos comenzando por el préstamo de menor proporción, sin importar los intereses. Ahora, concéntrate en el préstamo más pequeño o el préstamo con la menor tasa de interés (cualquiera de los dos métodos funcionara) y haz un esfuerzo para pagarlo. Cuando lo hayas pagado, tachalo de tu lista y continúa con el siguiente. Pagar aunque sea un préstamo pequeño te dará un aire de positividad y la seguridad de que es posible deshacerte de tus deudas. Organizar tus temas financieros también te da control sobre ellos y punto de vista claro de cuánto te queda por pagar.

Piensa en si puedes tener algún ingreso extra 

Se creativo. ¿Tienes un talento que no estás usando? Por ejemplo, si eres bueno con los idiomas extranjeros, considera dar clases privadas de idiomas. Lo mismo ocurre si sabes cómo tocar un instrumento musical. Cuidar niños es otra forma de ganar dinero extra después de tu horario laboral diurno. O simplemente puedes buscar en el mercado de trabajo cualquier trabajo de medio tiempo o de fin de semana.

Si no tienes tiempo para trabajar más, piensa en tus posesiones que ya no necesitas. Es posible que tengas un garaje lleno de cosas que has olvidado que podrían ser una cantidad significativa cuando se venden.

Presupuesta tus gastos

Una de las principales razones por las cuales las personas no pueden devolver sus préstamos es porque se niegan a ajustar su estilo de vida. Pero, de hecho, hay muchas cosas de sin las que puedes vivir y la adaptación a un estilo de vida más reducido no es tan doloroso como parece.

Comienza por hacer una lista de todos los gastos que tienes cada mes. Luego categorizarlos según la prioridad. Lo más importante debe ser el alquiler y la comida. Intenta no gastar al menos en un elemento del final de la lista todas las semanas. Ya sea cenando en un restaurante de lujo o tomando un café todos los días en tu camino al trabajo. Al final de tu primer mes, ya has ajustado tu estilo de vida significativamente. Puede haber alternativas a tus hábitos costosos: explorar el mundo de la cocina, por ejemplo, o salir a correr en lugar de una membresía cara al gimnasio.

Adaptar tu estilo de vida puede ahorrarte más dinero de lo que supones y no suelen ser cambios desagradables en absoluto.

¿Qué pasa si hay una emergencia?

Hay casos en los que, incluso con las mejores intenciones de reducir tu deuda, todavía tienes que tomar otro préstamo. Esos son gastos imprevistos, como facturas médicas, cuando su auto se descompone, pero necesitas trasladarte al trabajo o cuando hay una emergencia doméstica (un techo goteando, por ejemplo).

Cuando ocurre algo como esto, asegúrate de pedir prestada solo la cantidad de dinero que realmente necesitas. Cuida bien al elegir al prestamista. Una buena opción a considerar es préstamos en línea. Tienen un calendario de pago flexible y el proceso de solicitud es fácil.

Credy es una compañía que intermedia préstamos en línea y encontrará una solución rápida y adecuada para cada cliente, cualquiera que sea su necesidad financiera.

El proceso de solicitud es rápido y fácil. Solo tienes que proporcionar tu nombre, número de identificación personal, dirección de correo electrónico y número de teléfono.

Después de aplicar, Credy se comunicará contigo en breve con las ofertas y podrás elegir la más adecuada para ti. Cuando hayas confirmado la oferta, el dinero se transferirá a tu cuenta.